La llamada de las 2:00 AM
«Lo habían dejado tras años de convivencia. Había perdido su rumbo, su hogar, su autoestima... y estuvo peligrosamente cerca de cometer lo irreparable.»
Cuando mi mejor amigo me llamó, estaba en el fondo del pozo más oscuro. Pensamientos suicidas, depresión profunda y esa sensación glacial que queda cuando diste todo por una mujer y terminas solo en una habitación vacía sintiendo que tiraste tus mejores años.
Los terapeutas le recetaban antidepresivos. Sus amigos decían "Dale tiempo al tiempo". Pero el tiempo no cura nada cuando cada segundo en casa se siente como una tortura.
Vivo la mitad del año en Bangkok. Le dije: «Haz tu maleta. Te vienes a mi casa. No vamos a hablar de tu ex, no vamos a llorar, vamos a zambullirnos directamente en la noche más electrizante del planeta.»
En 7 días, se quitó todo el peso de encima. Festejó hasta el amanecer, exploró facetas suyas que había reprimido durante una década por miedo al qué dirán. Regresó a casa de pie, orgulloso y renacido. Este libro es el método exacto de ese electroshock.